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El souvenir de un monumento. Si bien a menudo han sido considerados como Kitsch, indignos de considerarlos arte, los souvenirs presentan toda una riqueza de significados emocionales debido a los recuerdos que evocan”


Éste es un texto del libro “Diseño Emocional”, capítulo 2: “las múltiples facetas de emoción y diseño”, apartado: “Objetos que evocan recuerdos”. El autor hace referencia a una exposición que visitó, que llevaba por título “Monumentos en miniatura”, y que se explicaba con el siguiente texto:


”La maravilla de los edificios souvenir es que la misma miniatura despierta en cada uno de nosotros toda una serie desmesurada de redes diferentes de recuerdos.
Si bien el propósito de todo monumento es hacernos recordar, sus temas son muy amplios. Grandes personajes y acontecimientos importantes, las guerras y sus muertos...son conmemorados en los monumentos reproducidos en miniatura.
...Los monumentos puede que recuerden la memoria de personajes y acontecimientos importantes, pero las miniaturas arquitectónicas nos hacen recordar los monumentos.
...En los edificios souvenirs, pese a sus funciones aparentes (pese a no tener un propósito), su razón de ser real continúa siendo estimular la memoria humana

Este texto viene a reforzar cierta curiosidad que tengo por algunos ejercicios de miniaturización de la arquitectura o la ciudad, y recientemente por aquellos en los que se trata de bienes patrimoniales, de monumentos.


Tres ejemplos, muy diferentes entre sí:


Miniaturas como producto:

Es decir, no como servicio de prototipo, (que es para lo que habitualmente se han usado las maquetas) sino como artefacto que compras por su valor evocador de recuerdos o porque simbolicen algo con lo que quieres identificarte. El proceso de producción de estas réplicas en miniatura pasa por robotizar la artesanía, pero aparte de eso, los diseños que a mi me resultan interesantes son los que no son una réplica exacta e introducen más usos al souvenir, de manera que el artefacto final es una mezcla de usos y escalas. El resultado es un micropaisaje domesticado y/o doméstico de la arquitectura, la ciudad, lo patrimonial construido convertido en icono, o sentido como un bien común. Es también una forma de apropiarse de lo imponente y/o impuesto.
Pongo como ejemplos algunos trabajos de Another Studio for Design como este, donde se añade a la función de souvenir la de postal y la de macetero-semillero:
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o este, donde se añade a la función de marcadores la de un micropaisaje-skyline cambiante de la ciudad a través de sus iconos construidos:

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La acción de producir una miniatura, un souvenir, de un bien inmueble anómico, que no tiene el reconocimiento de BIC (Bien de Interés Cultural), pero que si es considerado un Bien Común (BIComún) por un grupo de personas, también me parece interesante.
Éste es un servicio que recientemente hemos realizado desde la plataforma Proyecto áSILO. Este artefacto, diseñado y producido junto a Ana Enguita y María Conesa, es resultado del encargo de un Galardón para unos premios de cortometrajes. Los inputs del diseño fueron:
  • Que el objeto no tuviese exclusivamente la función decorativa o de pisapapeles, sino que se añadiesen a las funciones comunes de un galardón, nuevas funciones.
  • Tratar de relacionarlo con el premio que recibía el ganador: unos días de alojamiento en la Casa de Huespedes Santa María, un lugar muy especial, que pese a no estar catalogado como BIC, si es considerado para algunas personas un BIComún.
  • Imaginar un Galardón en el que unicamente entregas la base, y tras regarlo y cultivarlo, crece el resto.
  • Realizardo reutilizando materiales


La producción de este artefacto no fue robotizada. Podría trabajarse en esa dirección, o puestos a imaginar opciones, en la de ofertar el producto en formato experiencia DIY, de manera que el cliente, que puede no saber dibujar en CAD, encarga los dibujos de su BIComun construido, y se le mandan junto al kit o unas instrucciones para que construya su propia miniatura-souvenir diseñada con más usos domésticos.
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Miniaturas como arte:

Es otra liga la del arte, y en el ejemplo que voy a poner, confirma que se adelanta, se arriesga y se expresa más que el diseño de producto, por ser más libre. Las miniaturas-escultura de Dimitris Polychroniadis ( que conocí a través del tumblr de La Periferia Doméstica) son versiones miniatura de monumentos oficiales o de construcciones convertidas en monumentos por él mismo.


Ejemplos de lo primero (versiones miniatura de monumentos oficiales):

“Souvenirs de la antigüedad clásica que se encuentran en todas las tiendas turísticas de Atenas, amalgamado con títulos de grandes éxitos por Elvis Presley, Pat Benatar y U2.”
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La idea para estas series de esculturas maqueta, procede de los signos de la Iglesia cristiana y la cartelería de las vallas publicitarias de Estados Unidos. Al despojar estas citas religiosas de su contexto físico y emotivo, el “mensaje” se vuelve más absoluto, casi surreal”

Ejemplos de lo segundo: (construcciones convertidas en monumentos por él mismo)

“La escultura intenta reconciliar la imagineria de las construcciones residenciales bombardeadas en las zonas en guerra (ejemplo Syria, Lybia, Lebanon) con Utopías Modernistas de principios del siglo 20 y con un sentido de descuido o desafío al acecho del peligro”
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Dimitris construye nuevas historias y nuevas vínculos afectivos con lo que nos rodea.
Permitirse fantasear con ello, rediseñarlo desde sus fragmentos o invariantes más significativos, es también una manera de comprender la realidad y de mostrarla tal cual la ves, de contribuir a la construcción de nuevos imaginarios.

Añado a esta "colección virtual de nuevos souvenirs" el último descubrimiento (que he conocido gracias a Antonio Abellán), LA PETIT VILLAGE, de Angel Haro
El autor se refiere a ellos como juguetes, construidos desde objetos encontrados, residuales, recolocados, configurando las arquitecturas informales de muchos lugares de áfrica. A mi me gusta tratarlos como souvenirs, puesto que se eleva así la construcción informal a la categoría de monumento, una construcción que posee valor artístico, arqueológico, histórico. Estaría esto algo relacionado con el trabajo de Marjetica Potrc, aunque también me entran las dudas que en algún momento leí a Fontcuberta y que decía algo así como "cuando veas la foto de una fabela y te parezca bonita, duda"



Seguiré ampliando esta colección de nuevos souvenirs.

Peces del Desierto y Especies Residuales

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Hoy, durante una maravillosa comida en el Patio Mandangas, (casa de mis amig@s Conesa, Jose Abellán y María Maraña), un economista invitado, investigador en la universidad de alicante, nos ha ido preguntando en que consistieron nuestros PFC (proyecto final de carrera).
Cuando me ha tocado a mí, le he contestado que trabajé en un Oasis. Le he contado algo del Oasis y del "vivero de peces del desierto". Ha escuchado atento, con curiosidad.
(el proyecto se puede consultar aquí)

He decidido subir un video hoy aquí (sin explicarlo), por mostrar las cosas que siento que son hermosas y porque tiene que ver con temas que estoy tratando actualmente en contextos completamente diferentes:
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-narrar nuevos imaginarios haciendo uso de maquetas, en este caso, interactivas gracias a la participación de mi amigo Sergi y su placa de Arduino, consiguiendo que al soplar el viento se activaran los sonidos del desierto que crearían los propios peces!
El tema del imaginario social estuvo muy presente durante todo el PFC. Ahora intento contribuir a nuevos imaginarios para la ciudad en la que vivo, y para los proyectos en los que colaboro.
Hace poco escribí un post sobre las maquetas y sus razones de existir, con el último ejemplo desarrollado para el ProyectoQuilombo.
-construir con materia residual, con lo que le sobra al entorno. En este caso al Oasis le sobraba la arena del desierto, que avanza sobre él.
Trabajar con lo Residual es el tema común propuesto para el grupo de proyectos cero ProVocaciones por incitar a una mirada activa, desprejuiciada y de futuro sobre una capa de lo cotidiano con tendencia a ser ocultada.
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Pero además tiene una razón más profunda y subjetiva: la consideración de que es necesario permitir y fomentar reformulaciones de aquellas profesiones que han dejado de tener un uso para la sociedad, y que por tanto son residuales. Los estudiantes de arquitectura, y de tantas otras disciplinas, deben (debemos) de poder construir poco a poco su propio trabajo vocacional, para poder llegar a ser Especies Residuales Extraordinarias, que encuentren nuevas identidades, nuevos vías para habitar explorando.
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Escribí este texto hace poco:
“Construir especies residuales y sus relatos nos ayudará a dejar de esconder su realidad y contribuir a encontrarle nuevos sitios, nuevas identidades posibles, que provoquen el paso de lo Ordinario a lo Extraordinario desde nuestras propias subjetividades, aumentando nuestra conciencia crítica y capacidad de autogestión de lo que ahora es un Anticomún (bienes comunes no deseables) hacia su conversión en un Procomún (bienes comunes deseables).”
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Entre Maquetas y Dilemas

Psando el Proyecto Quilombo por la asignatura: "experimenar en narrativa plástica" del embudo del masterDIWO.
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(Maqueta para el Proyecto Quilombo)
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Me he dado cuenta de que se repite cíclicamente en mí el mismo conflicto a la hora de proyectar: ¿Lo proyecto dibujándolo directamente, o lo hago a través de maquetas, ( y recientemente modelos, prototipos físicos…) ?

Este conflicto no es gratuito. Sólo hace falta observar todos esos estudios de arquitectura donde las maquetas han desaparecido u ocupan un espacio anecdótico para darse cuenta que están en clara desventaja respecto al trabajo virtual digitalizado.

Voy a intentar anotar en este post algunas razones de este dilema y mis actuales estrategias respecto a ellas :

Las maquetas cuestan dinero. Esta razón no es la más relevante para mí, puesto que el 80% de las maquetas que realizo son con material residual, que encuentro por casa, por la ciudad, por el pueblo o por el campo. No toda la maqueta está realizada así, y se hace imprescindible comprar cosas muy específicas. Son pequeñas inversiones que estoy dispuesta a realizar.

LO que me permite esta forma de trabajar es estar atenta a lo residual del entorno que me rodea, y a jugar con descontextualizarlo. Los residuos son en realidad una fuente de inspiración proyectual para mí.

Es difícil de explicar, pero desde una maqueta proyectada así yo puedo conectar más cosas al propio proceso y a la propia arquitectura. Teniendo en cuenta que la herramienta de conectividad por excelencia es el mundo virtual de internet, esto es cuanto menos paradójico

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(cajas llenas de cosas, la gran mayoría residuos, con las que he construido la maqueta del Proyecto Quilombo)

Las maquetas ocupan espacio. Por eso a mí, cuando me ofrecen alquilar un puesto en una mesa de trabajo en un estudio de arquitectura, no me sirve. Yo deseo trabajar en un taller con el espacio necesario para construir maquetas y prototipos a escala real. No sólo para construirlas, también para poder almacenar todos esos elementos materiales residuales de los que me valgo para proyectar.

Lo que se ofrecería en este taller sería, de todas todas, singularidad. La singularidad de realizarse en un tanto por ciento con objetos que han tenido una vida útil y dejaron de tenerla. No podría competir con nada ni con nadie. Pero eso está bien, porque no deseo competir, deseo colaborar. Así que mi propuesta sería tener la habilidad de estar entre los estudios de arquitectura y el taller o talleres donde llevar a cabo estas singularidades, anomalías residuales. ;)))

Coser no se valora igual que teclear. No voy a desarrollar esto porque no sería simplista. Pero es cierto que el trabajo manual en general está más devaluado por considerarse intelectualmente menos complejo que un trabajo realizado de forma digital y más atrasado respecto a cualquier cosa que se pueda construir enteramente de forma robotizada.

Y entonces es cuando tienes que, o bien robotizar la artesanía, o bien convertirla en arte. Esta es una decisión que hay que tomar.

En cualquier caso, entre mis proyectos-nubes futuras están: tener un taller-laboratorio de Especies Residuales en la ciudad y otro en el campo. Tener un sistema de caja de herramientas transportable. Construirme una máquina de control numérico de fuente abierta.

Las maquetas no están obligadas a estar por normativa en el proyecto básico o de ejecución de una obra. Esta es fundamentalmente la razón por las que están prácticamente fuera del mercado: SON PRESCINDIBLES.

Mis estrategias aquí son:

1_Para mí no son prescindibles. Sencillamente proyecto así, de forma más natural y verdadera que si lo hago de otra forma.

2_Hechas de determinada manera, son una herramienta eficaz para la comunicación-negociación de la arquitectura, cuando lo que se pretende no es vender el producto acabado a un cliente, sino que tome parte en él y pueda comprender-manipular las consecuencias de las decisiones arquitectónicas tomadas.

3_Quizás su evolución de maqueta a prototipo pueda hacer que el taller-laboratorio ofrezca un servicio de realización de pruebas y garantías de ciertos requisitos técnicos mínimos que deben tener las cosas, y que en este caso, debido a su singularidad, no están registradas en los códigos técnicos estatales.

Esto lo desarrollaré mejor en un próximo post donde exposndré algunos de los prototipos que estamos construyendo para el Quilombo.

Y termino enlazando a un video con la manera de trabajar de Ester Ferrer: con partituras y premaquetas.

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