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Hace ya más de un mes fuí invitada a una “mesa redonda” (en realidad era muy rectangular) en la localidad en la que vivo, Jacarilla. Junto a seis mujeres más y un hombre, hablaríamos, desde nuestra experiencia directa, de la relación entre género y el desarrollo de nuestras profesiones, o labores diarias...

Fue emocionante escuchar el relato de cada mujer y el del hombre, (que es mi primo Normando, con su proyecto de investigación sobre género y agua, desarrollado tras una experiencia en el Salvador).
Lo mejor fue conocer más las diferencias y los puntos comunes con las que son mis vecinas.

Mari Carmen, organizadora de aquella mesa, me pidió continuar lo que conté, en otra charla que tiene lugar esta tarde a las 20:00h.

El título que puse a esta charla ha sido: “Otras formas de hacer arquitectura. Desde lo micro, lo múltiple y lo existente”. Mari Carmen me sugirió cambiar el título por: otros modos de construir....para que fuese más dirigido a la población de esta localidad, con pocos arquitectos pero con muchos constructores.

He de confesar que, por alguna confusión mía, yo pensaba que la audiencia sería otra (en otra localidad, con otra asociación). Por eso contesté que no lo quería cambiar, porque de lo que quería hablar era de la diversidad de formas de ejercer labores que estén directamente afectando a los modos de construir y de habitar el entorno, y que todas ellas son modos de hacer arquitectura.

En definitiva quería hablar de la infinidad de tareas que hay por hacer, de las infinidad de posibilidades de acción que existen, de la diversidad de habilidades y conocimientos que hemos adquirido o vamos adquiriendo, que nos permite trabajar en campos de acción diversos (a unos más que a otros)....

Pero claro, tratándose de un pueblo de constructores...he decidido focalizar la charla en todo aquello que atañe directamente a la construcción, sus oficios, sus recursos (tecnológicos, materiales, humanos), y sus servicios.

Y para ello voy a utilizar como eje de toda la explicación la propuesta de proceso de rehabilitación de La Casa de los Maestros, un Bien Público de Relevancia Local, en Jacarilla, que desarrollamos a petición de las actuales concejalías de cultura y urbanismo de esta localidad.


Creo que es un buen ejemplo para explicar estos otros modos de hacer arquitectura, diferentes a los que propusieron hace unos años un estudio de arquitectura para esta misma casa. Su propuesta consistía en demolerla y construirla de nuevo con otros materiales pero que (al menos en fachada) reprodujese la forma original.

La propuesta, de lógica (y sensibilidad) radicalmente opuesta a la demolición, que expondré en la charla, fue un trabajo realizado por María Conesa Sánchez, Sergio Ceballos, Jose Milara, y Normando Sánchez Javaloyes, desde la plataforma Proyecto áSILO. Fotografía de María Conesa Sanchez.

Hablaré siguiendo las palabras clave que ya usé en aquella mesa: trabajar desde lo micro, desde lo múltiple, y desde lo existente, que ya sé que esto es muy genérico, pero para eso todo se vertebrará con ejemplos.

Y para que este post no sea infinito, tras la charla y el turno de preguntas y respuestas con mis vecinos, colgaré en un post el resto de la exposición y las conclusiones.
Aquí unicamente una imagen y una pregunta:



Proyecto aSILO, desarrollando Oficios


Este verano he conocido de cerca el Proyecto aSILO y ha sido uno de los descubrimientos más emocionantes y reconfortantes, profesional y personalmente, que he vivido en los últimos tiempos.
Antes les seguía por su web y su blog, donde se puede leer una definición oficial, a día de hoy, en la que se presentan como un colectivo circunstancial…es decir, que se va construyendo en función de las circunstancias…de los proyectos, las inquietudes y las personas que van formando parte de él…
…lo que yo he sentido que caracteriza a Proyecto aSILO es el afán de aunar los modos de vida que sentimos más necesarios y deseables en estos momentos, con el desarrollo de los oficios que los hagan posibles
"Deconstrucción + Reutilización = No Residuos" es el título del taller y a la vez de una de las investigaciones que desarrolla Proyecto Ásilo, en las que hemos participado un equipo de personas de diferentes partes de España que nos hemos conocido a través de esta experiencia, tan intensa que nuestra implicación ha sido completa durante todo el mes de agosto y algunos más...
Ha tenido lugar en Castuera, La Serena, Extremadura. Poniendo en práctica la fórmula "Deconstrucción + Reutilización = No residuos" en la reconstrucción del tejado, o del doblao, como se conoce allÍ, de una casa tradicional extremeña, habitada por los padres de Jose Milara, uno de los principales promotores de Proyecto áSILO.


Esta fórmula es un proceso constructivo, que lo que propone es utilizar los recursos propios de lo ya construido así como de los contextos en los que se encuentra generando arquitecturas que respondan a las necesidades actuales con el ingenio de la tendencia al residuo cero…

La primera fase de este proceso es una labor literal de deconstrucción, que no demolición, de los materiales y sistemas que conforman la construcción sobre la que estamos trabajando.
En esta labor se mira de cerca los materiales, se estudia sus propiedades, no dando por sentado que ya son defectuosos, y se aplica el ingenio para resituarlos en otra parte de la obra, donde puedan cumplir una nueva función (o la misma función, como en el caso de las tejas)


La experiencia ha servido a modo de laboratorio colectivo, un RuralFab, en el que desarrollar el oficio de la arquitectura desde otros procesos constructivos que no se dan en las escuelas oficiales, por regla general, y que sin embargo responden a las inquietudes de muchas personas, que no sólo arquitectos, porque genera nuevos valores sociales, de comunidad, económicos...

La economía de la que forma parte o que alimenta un proceso constructivo de este tipo, es una economía ecológica, que utiliza de manera ingeniosa, y lo más justa posible, los recursos de los que se dispone en cada momento y contexto, y también una economía de la abundancia, porque genera nuevos servicios y oportunidades de desarrollo.


El futuro es formar comunidades de desarrollo para seguir experimentando éste y otros procesos constructivos en diferentes contextos y situaciones, hasta que pueda llegar a ser una práctica habitual, un servicio que contribuya a los modos de vida y a la práctica de los oficios de arquitectura como deseamos…

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